Órdenes arquitectónicos clásicos y los vinos de España

Tinto Dórico, fino jónico y coupage coríntio: Vinos y ordenes

No hay duda, está claro, que tendrá el agua cuando la bendicen, y que tendrá, Dios mío, el vino cuando lo consagran!.

Pues así es el vino de nuestro país que desde tiempos que los romanos decidieron plantar viñedos por nuestras tierras somos todo un referente de grandes caldos en el mundo. Y si de los romanos las vid, de los griegos la normalización arquitectónica mediante el desarrollo de los ordenes arquitectónicos que tanto han influido a lo largo de la historia del arte especialmente en la arquitectura. La sistematización de los lenguajes arquitectónicos son conocidos como los ordenes arquitectónicos que se denominaron como Dórico, Jónico y Corintio en época griega y que los romanos sumaron el toscano y el compuesto. Ya en época renacentista se suman el monumental.

Si tradicionalmente se divide la historia del arte griego en tres partes: Época arcaica, época clásica y época helenística; será en la época arcaica (finales del siglo VIII a comienzos del siglo V) cuando surgen estos dos primeros órdenes arquitectónicos mencionados: El orden dórico y el orden jónico.

Orden Dorico

Orden Jónico

Orden CorintioEl dórico nace en el Pelóponeso y de la Grecia continental se va implantando en zonas como en la Magna Grecia y en el sur de Italia y Sicilia, así que se da, entre otros lugares, en el interior como los vinos de Cigales o Valdepeñas. El segundo de ellos el orden jónico se da en Asía Menor y las islas jónicas del Mar Egeo, son más Binisalem o Tacaronte.

El dórico es un estilo de gran sobriedad y mesura, potente e incluso viril que recuerda en boca a los crianzas de Toro bien estructurado, taninos resinosos sin pulir, e incluso los carnosos jóvenes de primarios olores, (Ay Colegiata de Toro y tu pórtico de Majestad, tu si que eres majestad del gotico-mudejar de tus iglesias y conventos!). El jónico se afemina, coquetea con el viento de Levante que ya sin fuerza llega a Sanlúcar con la manzanilla fina, suave, elegante, criada por supuesto bajo un velo de flor porque a la más guapa siempre flores (ponle flores ponle flores a la Madre Mía!). Y también junto al mar con el orden jónico el Albariño que joven es frutal, alegre, primaveral, aroma de manzana madura, de plátano y herbáceos cuando eres joven vino de uva albariña. Esta galleguina que acompaña zamburiñas y ostras ronea con el comensal y le va conquistando sin darse cuenta porque el orden jónico enamora más y el orden dórico impacta en su presencia.

El dórico va descalzo, sin basa, no le hace falta porque así transmiten más fuerza y más empuje para soportar los años y atardeceres de los templos de la vida; el jónico es presumida se calza con curvas el plinto, el toro y la escocia para ensalzar de manzanilla forma su fuste para coronarse con sus dos volutas redondeadas y atractivas.

El tercer orden clásico es el Corintio, creado por Kalimachos según muchos autores, que surge ya finales del siglo VII resaltando un mayor decorativismo y un canon más alargado. La joven manzanilla y el albariño joven se gustan y se engalanan con buenas perlas, la jovencita jónica ya se convierte en señora de cafetería clásica y apunta a finos y amontillados en Jerez-Xerez-Sherry y a la barrica por un tiempo del Albariño. El capitel tan característico corintio posee una forma troncocónica invertida en su centro que se decora con filas de hojas de acanto superpuestas y cuatros volutas en los ángulos superiores denominaos cauliculos.

Orden Corintio

Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (ole Valladolid con su cinco denominaciones de Origen: Ribera del Duero, Cigales, Rueda, Toro y Tierras de León)
que le dijo San Pablo a los Corintios? “Que el amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad”; así que desupes de esta na de na, ya que ni vino ni capital, el amor no pasa nunca.

¿Y en tu tierra a que orden arquitectónico recuerdan tus vinos?